no dudé
en interceptarte
y tenerte para mí.
no existíamos
para la gente
que distraída pasaba
y no nos veía.
nos sumergimos
despavoridos
en un submundo,
un bajo mundo
etéreo y efímero.
nos roímos
mutuamente
para luego seguir
[como las ratas]
cada cual por su lado,
cada uno su parte.
Martín Toyé © 2011
(Reeditando viejas poesías)
lunes, 30 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario